
Después de varios años de intentos, un grupo de empresarios locales, encabezados por José F. Ortiz, lograron el arribo de la novena lagunera al máximo circuito de nuestro país, siendo una de las organizaciones fundadoras.
Cuando nuestro beisbol vivía una época de división, la novena lagunera tomaba parte en la Liga Nacional con resultados positivos, fue en el año de 1939 y gracias al esfuerzo de la empresa Jabonera La Unión, como se cumple el sueño de la afición lagunera de arribar al circuito.
Se convirtió en el primer equipo profesional en la región, un sábado 30 de marzo de 1940 en un juego ante Nuevo Laredo. Ante un lleno total, los laguneros lograron su primera victoria al vencer 5 carreras por 4 a los ahora Tecolotes. Juan Ramírez conectó el primer hit para nuestro equipo.
El estadio de la Revolución y su increíble e histórica fachada serían testigos de miles de alegrías, de tardes enteras de beisbol bajo el típico calor lagunero y por supuesto, de cómo en 1942, Martin Dihigo se convertía en pitcher del año con 211 ponches y 2.53 de efectividad y que, junto a Alejandro Crespo, Jesús “Chanquilón” Díaz, Guillermo Garibay entre otros, lograban el primer campeonato para el Unión Laguna.
La gran historia guinda continuaría en 1950, Guillermo Garibay convertía al conjunto lagunero en monarca de la liga por segunda vez, en esta ocasión, como manager.
Nuestra casa ha sido testigo del andar de grandes peloteros, quienes han sido acompañados por una gran afición, que ha demostrado su lealtad y fidelidad por sus Algodoneros. Por aquí han pasado jugadores como Antonio Pollorena, Pedro “Charolito” Orta, Guillermo “Memo” Garibay, Héctor Espino, José “Zacatillo” Guerrero, Jesús “Chanquilón” Díaz, Leo Rodríguez, Moisés “Moi” Camacho, Lauro Cervantes, Eric Peyton, Dave Stockstill, Blas Santana, Dionys Cesar, Fernando “He-man” Rodríguez, Rubén Ávila, quienes dejaron su huella plasmada no solo en la historia, sino también en miles de corazones laguneros, que con el tiempo inmortalizaron los números de algunos de ellos.
Con altas y bajas en lo deportivo, cambios de nombre, el equipo continuó escribiendo historia y por supuesto, convirtiéndose en un legado en la Comarca Lagunera.
A finales de 2018, los aficionados y amantes del rey de los deportes, veían como las luces del Revolución se apagaban, parecía que no volverían a encender, la vida de la franquicia lagunera parecía haberse extinguido. Sin embargo, volvió la esperanza y, de la mano de los empresarios Francisco Orozco y Guillermo Murra Marroquín, el equipo renació con nuevos bríos para seguir enriqueciendo su gran historia.
Fue así que en 2023 se volvió a llegar una final de la LMB, 33 años después de la última ocasión en que los Algodoneros se ubicaban en la antesala por el título, quedándose con el campeonato de la Zona Norte.